Met Gala 2013 – Alfombra roja

Met Gala 2013 – Alfombra roja

Que la fiesta de ayer era, más que nada, una fiesta del mundo de la moda quedó claro escuchando la mayoría de las respuestas que los asistentes daban a las más que sencillas entrevistas de Hilary Rhoda y Willam Norwich: ¿Qué llevas? ¿Has pasado alguna etapa punk en tu vida? ¿Cuál es tu canción punk favorita? ¿Qué esperas encontrarte dentro? Con “dentro”, aunque muchos no la entendieron, la top model estadounidense se refería a la exposición “Punk: Chaos to Couture”, a la decoración del Met, a la cena y a la fiesta posterior con actuaciones en directo de Debbie Harry y Florence and the Machine, entre otros.
Entrada al Met decorada con motivo de la fiesta de ayer.
El caso es que pocos de los entrevistados recordaban que el motivo de la fiesta y la alfombra roja era la exposición, pocos tenían una canción punk favorita o recordaban una, y que la gran mayoría estaban más preocupados por su modelé y por ver a otros famosos más famosos que ellos. Lauren Santo Domingo fue sincera: ya había visto la exposición y desde julio tenía decidido su vestido, así que ella iba a ver cómo iban vestidos los demás.
Foto de Lauren Santo Domingo colgada por Vogue en su cuenta de Instagram.
En cuanto a la alfombra roja, ésta es una fiesta de disfraces sofisticada o con pretensiones, según el invitado. Por supuesto, como en toda fiesta de disfraces, siempre está la invitada que no se lo curra nada o se viste con miedo (la mayoría). Nada sorprendente, todas tenemos una amiga a la que el miedo a no ir monísima de la muerte -esto es, vestir como va siempre vestida- le supera y renuncia a disfrazarse. Tampoco falta nunca la invitada que va con desgana (Emma Watson), y la que no se ha enterado de cuál era el tema de la fiesta (del grupo Marchesa mejor no hablamos, y de las que se vistieron de princesa de una de esas pelis tipo Conan el Bárbaro tampoco). Junto a las despistadas y las cobardes también hay quien directamente pasa de disfrazarse; ni guiños, ni vagos intentos, ni nada (Anna Wintour, Miuccia Prada, Carolina Herrera, Tory Burch -aunque ésta última dice que lo intentó-).
De izquierda a derecha: Taylor Tomasi Hill de Thome Browne NY; Lauren Santo Domingo con un vestido de Dolce & Gabanna y joyas de Eddie Borgo; y Elisabeth von Thurn und Taxis.
¿Las mejores invitadas a estas fiestas? Las que se disfrazan o al menos lo intentan con más o menos acierto. Ayer, entre las que se esforzaron y acertaron estuvieron las socialites-estilistas y las socialites-empresarias que optaron por estilismos Lady Punk, esto es, vestidas de dama de alta sociedad con complementos de estilo punk. Así posaron Lauren Santo Domingo, Taylor Tomasi Hill y Elisabeth von Thurn und Taxis, rindiendo homenaje a su madre. También pusieron toda la carne en el asador algunas de las artistas, diseñadoras y estilistas que asistieron, especialmente Miley CyrusDonatella Versace y Linda Fargo.
De izquierda a derecha: Miley Cyrus de Marc Jacobs, Donatella Versace de Versace, y Linda Fargo.
Pese a esos esfuerzos, lo cierto es que el rollo del punk se quedó en general en un quiero y no puedo. Tanto que ni Gwen Stefani pareció esforzarse, y menuda pinta lleva cuando va “de calle”. La más punk, cómo no,  fue Vivienne Westwood luciendo la foto de Bradley Manning y defendiendo al soldado hasta que cortaron su entrevista.
A la izquieda: Vivienne Westwood sujetando la  foto de Bradley Manning que lleva prendida en el vestido.
A la derecha: la modelo Lily Cole.
Si la alfombra roja no defraudó fue porque no faltó el duelo de reinas. Beyoncé, que era anfitriona de honor de la fiesta (ojo ahí), debía ser la última en llegar. Cual reina, nadie más tarde que ella. Y parecía que había llegado la última, vestida con un Givenchy que ella hizo pasar por un House of Dereon. Y como a una reina se le colocó el vestido para que posara, y posó sola un rato largo, y empezaron a despedir la retransmisión en directo, y de pronto llegó Madonna. Ja. Y fue Madonna la que, vestida de dominatrix escocesa by Givenchy, posó la última. Y quién posa el último, posa mejor.
De izquierda a derecha: Madonna vestida de Givenchy y zapatos de Casadei, y Beyoncé vestida de Givenchy también.
También fuimos testigos del pacifico reencuentro entre Anne Hathaway y Valentino Garavani. Ella con el pelo teñido de un rubio platino que le sienta como un tiro y él con la cara teñida, como es habitual, de un naranja que también le sienta como un tiro. Los dos abrazados y felices. Ella explicando que lucía un Valentino vintage de 1992 (vamos, un Valentino diseñado por el propio Valentino), que le encantaba el vestido, que no tuvo dudas, que Valentino por aquí, Valentino por allá… Y él con cara de habérsele pasado el disgustillo que le dio la actriz en la pasada alfombra roja de los Oscars. Y yo convencida de que, después de todo, había una opción peor que el Prada que lució Anne Hathaway en los Oscars: el Valentino de anoche.
De izquierda a derecha: Gwyneth Paltrow y Anne Hathaway, ambas de Valentino.
También iba de Valentino Gwyneth Paltrow. Probablemente una de las actrices que más varía de diseñadores a la hora de vestirse en las alfombras rojas, aunque vistos los chistes en Twitter pareciera que sólo vistiese de Valentino. Yo creo que Gwyneth Paltrow domina la alfombra roja y pocas veces se equivoca. Le gusta la moda, sabe qué es lo que le sienta bien y se deja asesorar por los mejores. Sabe que hay una alfombra roja para Europa y una para EEUU. Y, sobre todo, sabe distinguir cuándo es su momento (estrenos de sus películas y ceremonias en las que es presentadora o nominada) y cuándo va a pasárselo bien. Ayer iba a pasárselo bien. Ni punk ni panc. Peinado sencillo, autobronceador natural, maquillaje no muy cargado, un vestido relativamente cómodo (ese largo de falda…) y de un color favorecedor, poca joya y ¡a disfrutar!
¿Lo mejor de esta alfombra roja? Que se repitieron las constantes de todos los años, aunque algunas tengan su excepción.
– En la gala del Met todas las top models, salvo las británicas (que o adaptan el tema de la fiesta a su estilo como Karen Elson y Stella Tennant, o van de Burberry como Cara Delavigne), van vestidas de top model: mostrando abdominales, escote, espalda y/o piernas. Ayer todas cumplieron. ¿La que mejor lo hizo? Muy de lejos Joan Smalls de y con Tom Ford, no muy punk pero espectacular y con un vestido precioso. Aún así Gisele Bündchen sigue siendo la reina de las tops. ¿La excepción? Karlie Kloss que parecía que había comprado su vestido en El Corte Inglés y se había peinado en la peluquería de su abuela.
De izquierda a derecha: Gisele Bündchen de Anthony Vacarello, Joan Smalls de  Tom Ford  y acompañada por el diseñador, y Cara Delavigne de Burberry.
– En la gala del Met podemos comprobar cuáles son las actrices que necesitan de un guión y un director para vestirse en una alfombra roja, y cuáles son las que tiene personalidad y talento para deslumbrar sin ayuda. Entre las primeras se salvan las que son imagen de una firma que cuente con un director creativo con talento y unos estilistas que sepan qué le va a la actriz, como es el caso de Jennifer Lawrence y Marion Cotillard, ambas chicas Dior. En cambio, las que no tienen esa suerte y sólo han ensayado para una alfombra roja al uso, acaban yendo simplemente correctas y pasan desapercibidas. Esto les pasó a  Michelle WilliamsClaire Danes y Renée Zellweger.
De izquierda a derecha: Michelle Williams de Saint Laurent Paris, Claire Danes de Oscar de la Renta, y Renée Zellweger de Prada.
– En la gala del Met, al ser una gala benéfica, siempre hay invitadas que se ven en el compromiso de vestir del diseñador que les ha invitado a su mesa. Debbie Harry vestida de Tommy Hilfiger es algo que nunca hubiéramos imaginado ver. El caso es que no iba mal y que sabemos que iba del diseñador estadounidense porque ella lo dijo.
Debbie Harry, en el centro, vestida de Tommy Hilfiger.
– En la gala del Met es cuando Stella McCartney apuesta -y no se equivoca- por el mono para una alfombra roja. Este año sólo hemos visto uno, el que lució Kristen Stewart. Así que la excepción fueron la propia diseñadora y Cameron Díaz, a la que también vistió, ya que ambas prefirieron ir con vestido.
De izquierda a derecha: Kristen Stewart y Cameron Díaz. Ambas con diseños de Stella McCartney .
– La última constante de la gala del Met es que, definitivamente, no es la gala de Sarah Jessica Parker. Esta constante no tiene excepción. Y mira que se esforzó, que en la entrevista que le hizo Billy Norwich fue la única que tenía una explicación detallada y una razón de ser para cada una de las cosas que llevaba puestas, pero ni aún así.
Y toca ya el final de toda crónica de una alfombra roja, el de la  lista de las mejor vestidas y la de las peor vestidas. Este año ambas listas son aburridas.
A la izquierda y en el centro: Rooney Mara con un diseño de alta costura de Givenchy. A la derecha Jessica Biel con un diseño de alta costura de Giambattista Valli.
En mi lista de las mejores, punkies o no, están: Rooney Mara, Lauren Santo Domingo, Joan Smalls, Chloe Sevigny, Carey Mulligan, Jessica Biel, Kate Bossworth y Kristen Stewart. No necesariamente en ese orden.
De izquierda a derecha: Chloe Sevigny de Pronza Schouler, Kate Bossworth de Chanel, Carey Mulligan de Balenciaga y Kate Bossworth de Balmain.
No puedo terminar sin comentar que Uma Thurman tiene pinta de parecerse bastante a su  insoportable personaje en Smash, que Zooey Deschanel está más guapa con flequillo que sin él, y que Sienna Miller ya no es lo que era.
Fotos vía Vogue París, Vogue y Just Jared.

Met Gala 2013: Anfitriones, vestidos, disfraces, diseñadores, Instagram y Twitter

Met Gala 2013: Anfitriones, vestidos, disfraces, diseñadores, Instagram y Twitter

Esta noche tiene lugar en el Met la gala del Costume Institute. Cualquier aficionado a la moda sabe que esta gala, que se celebra anualmente desde 1948, implica, al igual que la ceremonia de entrega de los Oscars, la de los Globos de Oro y la de los premios del Festival de Cannes, la excusa perfecta para una de las cuatro alfombras rojas más importantes de año. En realidad, dado que se trata de la única alfombra roja previa a un evento dedicado a la moda, resulta curioso que sólo haya sido en los últimos años cuando la repercusión mediática de esta fiesta (alfombra roja, cena y baile con actuaciones en directo) ha conseguido casi alcanzar la que tienen esas tres entregas de premios cinematográficos.
Hay tres cosas que caracterizan esta alfombra roja y la distinguen de las otras tres:
1.- No hay presentadores y co-presentadores o jurado, sino una anfitriona y dos o más co-anfitriones. La anfitriona de la fiesta es Anna Wintour, a la que en esta ocasión acompañarán como co-anfitriones: el diseñador Ricardo Tisci, la actriz Rooney Mara (famosa, entre otras cosas, por haber adaptado a la alfombra roja el look de su personaje en “Los hombres que no amaban a las mujeres), y Lauren Santo Domingo. La empresa de ésta última, M´oda ´Operandi, patrocina junto a la editorial Condé Nast la exposición “Punk: Chaos to Couture” (9 de mayo – 14 de agosto) que inspira y celebra la gala de esta noche, y junto a Vogue y Samsumg la retransmisión en directo desde la página web del Met.
Para los que todavía no tengáis claro cómo se viste de marca de lujo según el estilo punk, Lauren Santo Domingo y Taylor Tomasi Hill han preparado estos estilismos en su web, ya a la venta. En Vogue han tirado de archivo.
2.- Al haber un tema para la exposición que se celebra en la fiesta, los asistentes en vez de tener que conseguir simplemente ser los mejor vestidos, peinados y maquillados, se ven casi en la obligación de hacer un guiño a ese tema, que este año es nada menos que el punk. Así que la gala acaba siendo en realidad una fiesta de disfraces sofisticada o con pretensiones, según el invitado. Ya que mientras unos se visten consiguiendo adaptar el estilo que marca el tema de la exposición a su propio estilo, otros directamente se disfrazan.
¿Recordáis el modelé de Alexander McQueen que lució Sarah Jessica Parker en 2006 cuando el título de la exposición fue “Anglomanía”? ¿Y el rebote de Sarah Jessica Parker dos años después cuando se enteró que el vestido que le había dejado Ninna Ricci para el estreno de Sex in the City en Nueva York era el mismo que había llevado Lauren Santo Domingo, acompañada por el diseñador, a la gala del Met unos días antes? La gran fiesta de la moda de Nueva York, donde diseñadores, top models y modelos, estilistas, actrices, cantantes y socialtes se dan cita no suele ser el evento de Sarah Jessica Parker.
La verdad es que ésta es más una alfombra roja de socialites y modelos que de actrices. O, al menos, las últimas quedan igualadas a las anteriores y a las cantantes del momento en importancia. Y el “incidente Nina Ricci” reflejó precisamente esto. Y así, esta noche no será la noche de Rooney Mara, será la noche de Lauren Santo Domingo: co-anfitriona de la gala del Met, patrocinadora, estilista, decoradora en One Kings Lane según ha anunciado en Rue Magazine. En unas horas asistiremos a su consagración como abeja reina (¿o co-reina?) en la concurrida almena de la alta sociedad de Manhattan, siguiendo los pasos y pisándole los talones a Aerin Lauder. Como pista de qué se pondrá esta noche: esta foto que ha colgado su cuenta de Instagram:
3.- Además de la modelos, actrices, cantantes, estilistas y socialites, esta noche es la noche de los diseñadores. De los diseñadores cuyos trajes se exponen en el Met a partir del 9 de mayo; entre éstos el único diseñador español es Miguel Androver. Eduardo Suárez ha colgado en Twitter esta tarde el modelo de Androver que se exhibe en el Met:
De los diseñadores que asisten a la fiesta acompañados por una o dos musas para lucir su trabajo inspirado en el punk; entre éstos el único español va a ser Josep Font, director creativo de DELPOZO (a la venta en M´oda ´Operandi).
De los diseñadores ausentes. En toda fiesta mediática debe haber un ofendido que dé vidilla a los rumores. Este año, cómo no, es John Galliano. Y aunque Gilbraltar siga sin ser español, resulta que uno de los diseños de Galliano expuestos en el Met se hizo con un periódico español, según ha twitteado Eduardo Suárez:
Lo que sí tiene en común con las demás alfombras rojas mediáticas es que además de los artículos previos y posteriores a la gala que se han publicado y se publicarán en revistas, periódicos, blogs y páginas de Facebook, Instagram y Twitter serán las aplicaciones reinas durante el tiempo que dura la alfombra roja. En realidad, Instagram lleva siendo un rato el medio elegido por las asistentes para dar pistas sobre sus vestidos, zapatos y maquillajes. Hilary Rhoda ya está lista, Sarah Brown peinada y maquillada, y la alfombra roja esperando.
Yo me quedo a verla, si os animáis estaré conectada a Twitter (@megustalamoda). Mañana ya, hacemos trajes. #MetGala #PunkFashion
Fotos vía Met (foto 1); vía  Instagram (cuentas de Lauren Santo Domingo -foto 2-, Hilary Rhoda -foto 5-, Sarah Brown -foto 6- y M´oda ´Operandi -foto 7-) y vía Twitter (cuenta de @eduardosuárez -fotos 3 y 4-).

Alfombra roja de la ceremonia de entrega de los premios Emmy 2012

Alfombra roja de la ceremonia de entrega de los premios Emmy 2012

Hace un par de noches se celebró en Los Ángeles la ceremonia de entrega de los premios Emmy que otorga cada año la Academia estadounidense de la Televisión, las Artes y las Ciencias (bendita mezcla), la excusa perfecta para la primera gran alfombra roja de la temporada en Estados Unidos y, por tanto, en el mundo.

 

La gala del domingo, además de por la derrota de Mad Men ante Homeland -que ganó los premios a mejor serie dramática, mejor guión por el episodio piloto (Alex Gansa, Howard Gordon y Gideon Raff), mejor actriz protagonista (Claire Danes) y al mejor actor protagonista (Damian Lewis)-, y por el mantenimiento de reinado de Modern Family como mejor serie cómica -ganó los premios a mejor serie cómica, mejor director (Steven Levitan), mejor actriz de reparto (Julie Bowen) y mejor actor de reparto (Eric Stonestreet, que se toma con humor los rumores sobre su relación con Charlize Theron)-, se caracterizó por un cambio de tendencia en el estilo alfombra roja: los colores vibrantes hasta ahora reservados para los estrenos de las películas en NY y los festivales de cine europeos, excepto en el caso de alguna valiente, reinaron en la gala junto con los estampados florales.

 

Obviamente no faltaron el negro, el blanco, el rojo, el dorado y el plateado, pero el azul y el naranja fueron los colores más vistos, y el amarillo el color de las ganadoras. Ninguna sorpresa respecto a esto. Amarillo era el Valentino que llevó Cate Blanchett cuando ganó el Oscar en 2005 por su interpretación de Katherine Hepburn en “El aviador”; amarillo el Vera Wang que llevaba Michelle Williams cuando ganó el Oscar en 2006 por “Brokeback Mountain”, y amarillo el primer diseño de Olivier Theyskens para Nina Ricci que lució Reese Witherspoon la primera vez que pisó una alfombra roja (Globos de Oro de 2007) impecablemente vestida y sin repetir. El amarillo es una apuesta segura en Hollywood y parece dar suerte.

 

Haced click en las fotos para verlas más grandes.

 

De color amarillo y en estilos totalmente diferentes fueron tres de las ganadoras de la noche: Claire Danes, Julianne Moore y Julie Bowen.

 

 

 

Claire Danes, con vestido de la colección crucero 2013 de Lanvin, sandalias de Barbara Bui y joyas de Lorraine Schwartz, y Hugh Dancy con esmoquin de Burberry. 

 

Claire Danes fue una de mis favoritas y un ejemplo de ese estilo de fiesta algo más relajado que el de alfombra roja habitual. La elección del vestido fue un acierto tanto por el color que, aunque algo arriesgado, le favorece, como por el corte: cómodo si estás embarazada y evitando el rollo premamá. Me gustan mucho las sandalias con poca plataforma y muy actuales también, incluso parecen cómodas lo que siempre es un punto a favor. Las joyas que escogió, todas de oro (a excepción de su sortija de compromiso) y nada ostentosas son otro de los aciertos. Que sean de oro -aunque con brillantes incrustados- refleja de nuevo esa intención de salirse de lo convencional para una alfombra roja, sobre todo teniendo en cuenta que el vestido amarillo. Que sean sencillas y actuales ayuda a crear un conjunto que, cumpliendo con el glamour exigido por la ceremonia, no llega a alcanzar ese aspecto de alfombra roja tan formal e inalcanzable, aunque éste sea su encanto.

 

La melena suelta y ondulada y el maquillaje centrado en los ojos, completan un estilismo que cualquiera de nosotras podríamos copiar para llevar a una boda de noche o a una fiesta elegantona, y que además le queda bien a Claire Danes, que en todas las fotos parece cómoda, natural, atractiva y favorecida. Quizás mi única pega sea al tono de rubio y al maquillaje, pensado más para las cámaras, de fotos y televisión, que para las distancias cortas.

 

De su prometido se puede decir casi lo mismo: de gala y cumpliendo sin estridencias con la etiqueta, pero evitando intencionadamente la elegancia formal del esmoquin tradicional.

 

 

 

Julianne Moore con un vestido de Dior Couture de la colección de alta costura otoño-invierno 2012 y joyas de Fred Leighton. 

 

 

 

La elección de Julianne Moore (ganadora del Emmy por su interpretación de Sarah Palin en “Game Change”, aquí la tenéis en una entrevista tras ganar el premio) es la versión alfombra roja del estilismo de Claire Danes, aunque una versión alfombra roja actualizada. Para empezar su vestido es de Alta Costura, al contrario que el de su compañera de reparto en “Las Horas”, que es de la precolección (mal llamada todavía colección crucero) de Lanvin, y eso se nota Lo mismo puede decirse del anillo que lleva en el dedo corazón de su mano izquierda y del brazalete: joyas pensadas para ser llevadas en palacios reales o presidenciales, galas benéficas de la jet set y alfombras rojas. Preciosas, eso sí.

 

Es cierto que el vestido -la reinterpretación más reciente de la línea A de Christian Dior-, al ser el cuepo de punto y tipo camiseta es una versión actualizada de la Alta Costura tradicional y de esa elegancia formal a la que algunas actrices todavía se rinden cuando se visten para una alfombra roja, en especial en la de la gala de los Oscars y cada vez más en la de los Globos de Oro. Por eso, aunque fiel al estilo alfombra roja, Julianne Moore consigue darle un giro gracias al traje de Raf Simons, al color, a la largura, a su melena suelta y lisa, a un maquillaje sin pretensiones (a pesar de las pestañas postizas) y a unos pendientes más sencillos que el brazalete. Guapa, glamurosa, radiante y memorable que es de lo que se trata. Muy Oscar y, sin embargo, actual, sin guiños obvios e intencionados a las divas del viejo Hollywood, sino como una estrella de cine del siglo XXI. Aunque en esto la Moore es experta.

 

Por otro lado, su traje es, hasta la fecha, la mejor versión de un Dior de Simons en una  alfombra roja; mejor que la de Natalie Portman del otro día, e incluso un pelín mejor, por el color, que la versión de Rachel Weisz en el festival de cine de Venecia. Y eso merece también una mención especial.

Julianna Margulies con un vestido de Giambattista Valli Haute Coutoure, de la colección otoño-invierno 2012, y joyas de Fred Leighton. Los zapatos que llevaba, según RCFA, son las sandalias Karin de Brian Atwood (no especifican el color), aunque no he conseguido ninguna foto de ellos.

También de alta costura fue vestida Julianna Margulies, por la que tengo debilidad, me caía bien como Carol Hathaway en “Urgencias” y me cae bien como Alicia Florrick en “The Good Wife” (muy fan de The Good Wife).

 

Su elección es la versión estadounidense de la elegancia clásica y formal: un vestido de corte clásico con un estampado clásico actualizado gracias a los colores y los bolsillos, y una única pieza de joyería también clásica pero espectacular (nada de conjuntos, resultaría europeo), destacando en este caso los pendientes, un peinado conservador pero muy sencillo al igual que el maquillaje y una sonrisa resplandeciente. Tal y como vestiría una rica heredera estadounidense de las de siempre (obviad a las niñas malas), pensad en el Park Avenue elegante (ni chonis, ni “it girls”). Añadidle un par de bolsillos y una actitud relajada y ahí lo tenéis: sorprendente en Jualiana Margulies que suele vestir sobre la alfombra roja diseños más actuales y modernos y de un solo color, pero aún así deslumbrante.

 

Puede que su conjunto tuviera un toque más “gala benéfica”, que “diva de Hollywood”, y que fuera clásico y formal, pero el vestido es precioso y los colores le quedan fenomenal, con el maquillaje y el peinado consigue llevárselo a su terreno, los pendientes aunque barrocos resultan originales por la combinación de colores, y la naturalidad y la sonrisa de la actriz hacen el resto. Una de mis favoritas de la noche.

Elisabeth Moss con un vestido de Dolce & Gabbanna hecho a medida, pendientes y pulseras de H. Stern y anillo de Norman Silverman. La edición estadounidense de la revista Allure acompañó a la actriz mientras la maquillaban y peinaban para la gala, aquí todos los detalles.

 

Elisabeth Moss optó por una versión del estampado florar más arriesgada y más sexy que la de Julianna Margulies. Mucho menos convencional, su pelo y los complementos son la clave del éxito. El corte de pelo y el peinado actual en el lado opuesto del estilo alfombra roja habitual y en rubio platino, y las joyas discretas (enriqueciendo el conjunto sin recargarlo), los discretos salones negros sin plataforma y el maquillaje natural en toda la cara salvo en los ojos, relajan un traje que con otros completos hubiera resultado pasado de moda y excesivo, incluso vulgar. La única licencia: el bolso de noche cuajado de perlas, horrible si no le quedara tan bien con todo lo demás. ¿Es moderno o clásico? ¿Barroco o sencillo? A medio camino de todo, en un perfecto equilibrio. De nuevo la sonrisa y dar la sensación de estar disfrutando ayudan.

 

 

 

Nicole Kidman con un vestido de la colección para la próxima primavera de Antonio  Berardi (en el desfile el vestido  se presentó con chaqueta a juego), sandalias Vanmpanodo de Christian Louboutin, y pendientes de jade lavanda y diamantes de Fred Leighton.

 

Mi otra favorita de la noche fue Nicole Kidman. Vestida de Nicole Kidman. Su fórmula para el éxito: vestido largo que resalte su figura, recto o casi recto, esta vez no llegaba al suelo; joyas, bolso y zapatos a juego entre ellos o con el vestido (en esta ocasión, todo hacía juego, incluso el maquillaje), melenón (extensiones mediante) y detallito cursilón, esta vez los lazos en las sandalias. Este plan sólo le falló en 2002, la noche en la que ganó el Oscar, demasiados volantes en ese Chanel rosa pálido, demasiados tirabuzones en su cabeza. Pero fue la excepción que confirmó la regla. Nicole Kidman (y su estilista) saben qué es lo que le sienta bien la alfombra roja, y si has encontrado la fórmula del éxito, ¿por qué no recurrir a ella siempre que se de la ocasión?
Además del amarillo y los estampados florales, el azul en todas sus tonalidades y el naranja fueron los colores estrella de la noche. De los vestidos naranjas que se lucieron,  el mejor de todos en mi opinión fue este Monique Lhuillier que llevo Ginnifer Goodwin. La actriz, demasiado preocupada desde hace un par de años en posar “divinamente”, estaba muy guapa y consiguió que le sacaran fotos espectaculares, pero tras ver tanta foto de ella posando con el rosto congelado y esa mirada intensa ensayada delante del espejo, he acabado empalagada. ¿Qué le hubiera constado relajarse y sonreír un poco?

 

 

Ginnifer Goodwin con un vestido de la colección crucero 2013 de Monique Lhuillier , bolso de mano de Ferragamo, zapatos de  Christian Louboutin, y joyas de Rona Pfeiffer y Graziela.

Su traje era clásico y femenino, como todos los diseños de Lhuiller, sin embargo éste destaca por el color vibrante y los bordados inspirados en corales. El corte de pelo pixie, y el maquillaje centrado exclusivamente en los ojos tal y como se pintaban en años sesenta, le dan un toque retro que se acentúa con los pendientes. El bolso y el anillo son mucho más actuales, y los zapatos a juego con el vestido consiguen un conjunto original. Sin embargo, esta mezcla de estilos: sesentero (maquillaje y pelo), siglo XXI (bolso y anillo), y vestido clásico con zapatos más de tendencia, no acaba de convencerme. Tengo que reconocer que el resultado es por el color y el original estampado, y lo guapa que está (es guapa) uno de los mejores de la noche, pero no es uno de mis favoritos.