Web 2.0 en Estée Lauder

 

Web 2.0 en Estée Lauder

Como todos sabemos, internet cada vez ocupa más espacio en nuestras vidas cotidianas. Hace diez años, los medios masivos eran la tele, radio y prensa. Pero a día de hoy, los medios on-line están creciendo estrepitosamente. La última novedad, un simulador de maquillaje virtual. La reconocida marca Estée Lauder, ha creado en su página web un espacio para que te maquilles. Sí, lo que oyes, ¡te puedes maquillar a nivel on-line!. Puedes colgar tu foto o utiliza una foto de las modelos.

Yo lo he probado, y me encanta. ¿te atreves? Entra en: http://www.esteelauder.es/LetsPlayMakeover/

 

Rebajas: ¿qué me compro?

Rebajas: ¿qué me compro?

Esa es la cuestión. Comienzan las rebajas y la Dirección General del Consumo nos recomienda mantener una actitud responsable y calcular bien las posibilidades económicas.
Sí, habéis leído bien, y está el link para comprobar que no me lo invento: la Dirección General del Consumo recomienda que no gastes más de lo que puedas gastar. ¿No os hacen sentir como cuando vuestros padres os daban vuestras primeras pagas, os lo gastabais todo, les pedías más y te explicaban que debías haber administrado mejor el que ya te habían dado y que tú ya habías malgastado?
Porque eso era lo que primero aprendías: ni que el dinero suele costar esfuerzo conseguirlo, ni que cuánto más esfuerzo te cuesta, como todo, más lo valoras, ni siquiera aprendías cómo administrarlo. No, lo primero que aprendes cuando empiezas a gastar dinero en algo más caro que las chuches es, además de lo fácil y divertido que puede ser gastarlo, que todo el mundo opina sobre cómo deberías hacerlo. Todo el mundo sabe qué hacer con tu dinero.
Siguiendo con las rebajas, éstas plantean un problema más allá de cuánto gastar, y es ¿en qué gastarlo? Hay varias opciones:
a) Esperar a las rebajas para comprarte ese chaquetón maravilloso que fichaste hace una semana. Error. Gran error. No va a quedar de tu talla, y si hay, será en un color horrible.
b) Comprarte algo que todo el mundo lleva desde septiembre, algo que ha dejado de ser moda para convertirse en una plaga. Error. Se dejará de llevar en un par de meses. Lo sabéis, de frío sólo quedan 2 meses, puede que menos, y según la zona del país ni eso. Si has pasado sin esa prenda de tendencia desde octubre-noviembre, podrás sobrevivir sin ella en enero-febrero.
c) Comprarte una insulsez del tipo tus cuartos pantalones negros. También es un error. En este caso porque es una comprar frustrante, aunque estén rebajados.
d) Invertir en prendas básicas, esto es, prendas de fondo de armario: hazte con unos vaqueros, camisas blancas, camisetas negras para salir por la noche, jerseys de punto, una gabardina, un traje pantalón, un little black dress, etc. todo de una calidad suficientemente buena como para que te dure más de una temporada en perfecto estado. Ya sabéis entonces a qué tiendas no ir. La rebaja puede que no sea muy alta, pero es una inversión, y sabes que lo llevarás y lo amortizarás.
e) Finalmente, una opción sólo viable para aquellas que no tienen problema en no ir vestidas como todo el mundo, pero que les gusta seguir las tendencias (aunque nunca se sabe): Compra cosas que vayan a llevarse en primavera. Repásate los desfiles, cómprate revistas de cotilleo, navega por People, navega por tus blogs de moda favoritos, y ficha en Style Diary (lleva su tiempo, pero encuentras ideas muy inspiradoras) y The Sartorialist. Vale, tus amigas Sólo-leo-la-Telva-qué-pena-que-no-haya-ganado-Paloma-Cuevas-en-las-elegantes-del-Hola y Quiero-ser-como-Carrie-eso-no-se-lo-he-visto-a-Kate-ni-lo-vende-Zara, entendidas en moda oficiales de todo grupo de pijas (lo somos, lo somos) que se precie, te mirarán mal; pero abril llega un plis-plas y entonces sólo tendrás que desquitarte con un “Buff, ¿azul eléctrico? a mí ya me aburre”.
No os estreséis, no discutáis con la dependienta, no os peguéis con las demás “rebajistas”, gastaos lo que os dé la gana en lo que más os guste, y, sobre todo, no os dejéis colar taras ni manchas. ¡Felices rebajas!

¿Cómo se crean las tendencias?

¿Cómo se crean las tendencias?

En Navidad, una amiga me recomendó un par de libros sobre moda de una editorial que desconocía hasta entonces. Como soy muy buena, Papá Noel me trajo uno de ellos: “Víctimas de la moda. Cómo se crea, por qué la seguimos” de Guillaume Erner, sociólogo del Institut d´Études Politiques de París.
La verdad es que fue lo de “sociólogo del Instituto de Estudios Políticos de París” lo que me decidió. No quería una novela de ficción, por muy inspirada que estuviera en la realidad, ni un libro de chismes. Quería leer un libro sobre moda sin más. Y, aún a riesgo de encontrarme algo aburrido y pretencioso, la verdad es que los fragmentos que pueden leerse en la página Web de la editorial me animaron.

Ayer lo terminé y me ha gustado mucho. Fue escrito en el año 2002, por lo que datos como salida de Tom Ford de Gucci no constan, pero sigue siendo muy interesante el seguimiento que hace sobre todos los aspectos de la moda que, de una manera u otra, afectan a la creación de las tendencias: la creación de marcas y la evolución de algunas de ellas como Gucci, Dior y Chanel, la aparición de las primeras franquicias de la mano de Christian Dior y su evolución, la alta costura antes y ahora, las celebrities y su obvia influencia, la publicidad, las revistas femeninas, la moda en la calle, el porqué del éxito y del fracaso de algunos diseñadores, etc. Un buen repaso a la moda y a los que la consumimos.
Uno de los capítulos más interesantes es el dedicado a las leyes de las tendencias, que Erner analiza y resume en:
1.- La Ley Poiret: Todo exceso en materia de moda es signo del final. Me hizo pensar en los pitillos y los leggings.
2.- La profecía auto-realizadora: Basta que un objeto sea decretado “tendencia” por una persona habilitada para que, en efecto, se convierta en tal. Obviamente también hay clases entre las personas habilitadas para crear tendencia. Sienna Miller lo sabe.
3.- El concurso de belleza: No, no se refiere a Miss España. (¿Vistéis a Odilia? La exconcursante de Supermodelo 2006 que se picó porque en el programa de Cuatro le dijeron que era más Miss que modelo.). El “concurso de belleza” es un mecanismo descrito por Keynes, que Erner aplica al mundo de la moda, que defiende que “sabiendo que nuestro propio juicio no tiene valor, nos esforzamos por remitirnos al jucio del resto del mundo. Intentamos adaptarnos, pues, al comportamiento de la mayoría o de la media“. En este juego, según decía Keynes, “ganá el que adivina mejor lo que la masa va a hacer“. Nicolás Ghesquière y su colección-homenaje a Balenciaga es un ejemplo claro de esta ley.
4.- Actuar pese a la incertidumbre: Al final son las prendas básicas, el famoso fondo de armario, las que nos ayudan a salir airosos en cualquier situación. ¿A quién le ha fallado alguna vez el little black dress? Sigues las tendencias con el bolso, los pendientes o los zapatos y listo: ya vas a la moda y sin arriesgar demasiado.

Al Dia

Al Dia
Unos días sin postear, pero sin dejar de estar conectada. Eso nunca 😉

Por fin ha llegado el mes en el que podremos comprar zapatos de Louboutin, y ropa de Chloé, Herver Leger, y Diana von Furstenber ¡¡¡on line y rebajada!!! Natalie Messenet todavía no ha concretado el día en que The Outnet empezará a vender, pero teniendo en cuenta como vuelan las cosas más caprichosas en Net-a-porter, habrá que estar alerta.

No será, sin embargo, hasta el mes que viene cuando sepamos a quién ha fichado Peacock International Holdings para liderar una nueva intentona de reflotar Bill Blass. De momento, todos los rumores apuntan a Richard Chai como el posible elegido. Mientras, seguimos sin director creativo en Nina Ricci, y sin un futuro cierto para Olivier Thyeskens.

Y hablando de gente que viene y va, en Estée Lauder la segunda generación va dejando todo en manos de la tercera.

Sigo con cosméticos, bueno con productos de maquillaje. En El Fashionista esta semana: 8 pasos para maquillarse. Lo que me ha recordado un máganifico post de Itchy sobre cómo conseguir unas pestañas perfectas. En fin, siempre viene bien saber cómo ocultar defectos y resaltar virtudes, sobre todo porque el Photoshop sólo vale para las fotos, y los escultores amigos sólo para los bustos.

Y ahora con una chica Lauder. Que a Gwynet Paltrow le gusta la moda, es algo que parece bastante obvio. Experta en crear tendencia sobre la alfombra roja, ha sido una de las últimas actrices en poner a prueba sus dotes como diseñadora de moda. Y lo ha hecho de la mano de la firma de punto francesa Zoe Tee. Una colección cápsula formada por siete looks (con prendas para el día y la noche) a la que han bautizado Zoe Tee’s Loves Gwyneth Paltrow.

En WWD han colgado tres de esos looks, y la verdad es que parecen muy Gwyneth. Según la publicación estadounidense el estilo de esta primera colección (habrá una segunda) es una mezcla de glamour setentero, inspiración rock y sastrería casual masculina. Los beneficios se donarán a causas caritativas.

Termino como he empezado, con un broche de oro. Hace días que leí la noticia, pero tenía que postearlo: Liam Gallagher también va a lanzar su propia marca de moda. Como los demás famosos que le han precedido, el líder de Oasis dice que nadie diseña la ropa que a él le gustaría llevar. También dice que no lo hace por dinero, pero entonces ¿para que una marca de moda? ¿por qué no se la encarga para ponérsela él? El caso es que la música no es su única pasión, también le encanta la moda y a partir de junio podremos comprar por Internet sus diseños con la etiqueta Pretty Green. Voy a ser optimista, porque si tiene como diseñador la mitad del talento que tiene como músico, algo más que decente saldrá de todo esto.

This is Goop. La polémica página de Gwyneth Paltrow.

This is Goop. La polémica página de Gwyneth Paltrow.

Lo reconozco. Me di de alta para recibir los correos de Goop en cuanto salió la página. Y me da igual la manía que le tienen en Estados Unidos a Gwyneth Paltrow, sólo equiparable a la que los medios de comunicación y el público en general (sé que hay excepciones) le tienen en España (sin motivo para tanto ataque personal, y ser incapaces de dar las noticias con un mínimo, sólo un mínimo, de imparcialidad) a Victoria Beckham, Tom Cruise y Katie Holmes -y no soy fan de ninguno de ellos-. Me di de alta en Goop, y me encantan sus correos semanales.

Es muy fácil sacarle defectos al contenido, sobre todo cuando no comulgamos con él (no comer alimentos de color blanco, matarse a hacer ejercicio -que es muy sano, pero muy cansado-, una americana de Martin Margiella y un brazalete de Roger Vivier fuera del presupuesto de muchos, restaurantes y hoteles también carísimos, etc.), pero hasta los famosos tienen derecho a su propio blog o página sobre estilos de vida. A mí lo de los alimentos por colores como que no, aunque francamente me hubiera chirriado un poco que en Goop sólo se recomendaran hoteles de dos estrellas como mucho. En la suya, ni mejor ni peor que la mayoría y con muchas menos pretensiones, Paltrow suele contar con la colaboración de especialistas de todo tipo. Pero de todo todo todo tipo. Y aunque puedan ser un poco ñoñas a veces, las cartas introductorias con toques sobre su vida personal, tienen su encanto. Además, los correos sobre los regalos de Navidad, las exposiciones que recomendó, cómo llevar un little black dress, y las recetas (nivel principiante) que da, no tienen nada que envidiar a lo que nos cuentan desde cualquier revista femenina especializada. Claro que, cuando criticas, recordar estos correos no interesa demasiado.

En fin, meterse con una niña bien que ha triunfado en su carrera profesional, en su vida personal, que tiene amigos súper famosos, y también desconocidos, y que es un icono de estilo para muchos (conseguir tres “efectos Gwyneth” reconocidos oficialmente: pashmina, taconazos imposibles, y microvestidos; y uno sin reconocer: la media melena; además de un contrato publicitario millonario con Estée Lauder, que no su propio perfume con Coty, no es moco de pavo), es fácil. Tanto como meterse con gurús de la vida sana y sus batidos, o líderes espirituales y sus recetas contra el pesimismo. Muy fácil, puedes hacerlo en blogs, foros, revistas de corazón, la tele, o desde el New York Times.

Ahora, que ya veremos cuántos salen esta semana, como todas tras un nuevo correo de Goop, a llamar a Steven Spielberg tópico al recomendar “El Padrino”, y a acusar a James Gray de dárselas de intelectual por recomendar “Los cuatrocientos golpes”. No creo que muchos. Es más fácil llamar tópicas a las amas de casa que recomiendan libros como El amor en los tiempos de cólera o cualquiera de Jane Austen; y tachar de petulante a Madonna por decir que uno de sus libros favoritos es “Travesuras de la niña mala” de Mario Vargas Llosa.

Bueno, igual a Sofia Coppola es a la que le caen dobladas esta vez. ¿Quién se cree que es ella para decirnos qué pelis le gustan? Una cosa es que el New York Times quiera saber a qué camisería parisina lleva las camisas de seda de YSL de su madre para que las transformen en vestidos o en qué tiendas de lujo se compra la ropa, pero ¿Gwyneth Paltrow contándonos sin que nadie le pregunte que puede permitirse dormir en el Ritz, y preguntándole por su cuenta a Sofia Coppola sobre su pelis favoritas? Bastante tenemos con que le preguntara a Christy Turlington sus libros favoritos, y no a Harold Bloom. Y eso que la top model no es escritora profesional, al menos Coppola (que coincide en Tootsie con Spielberg) trabaja en el cine.