Quinto aniversario de la muerte de Yves Saint Laurent

Quinto aniversario de la muerte de Yves Saint Laurent

Hoy en París, con motivo del quinto aniversario de la muerte de Yves Saint Laurent, el alcalde de la ciudad va a descubrir la placa conmemorativa que se ha colocado en el edificio en el que vivió gran parte de su vida el diseñador: el número 55 de la calle Babylone.

Yves, por eso fuiste, junto a Chanel, el único modisto genial. Los demás, incluso los más grandes: Dior, Balenciaga y Schaparelli, se plantaron en su panteón estético, no dieron el salto. Tú lo decías, “la moda sería algo muy aburrido si sólo sirviese para vestir a las mujeres ricas”. Por eso inventaste el prêt-à-porter y revolucionaste el universo de la moda. Bravo, señor Saint Laurent.
 
Cartas a Yves, Pierre Bergé (final de la carta del 30 de abril de 2009).
Traducción Milena Busquets, Ediciones Elba.
Pierre Bergé no cesa en su labor de permanente homenaje y recuerdo al diseñador y, además de este acto institucional, según WWD, también ha organizado el homenaje que le rendirán distintas figuras de la cultura el próximo 10 de junio en la Ópera de París.
Los que queráis recordar al excepcional diseñador o conocer un poco más sobre él, todavía tenéis accesible la Web de la maravillosa exposición dedicada al trabajo de Saint Laurent que en Madrid acogió la Fundación Mapfre. Aunque yo os recomiendo ver L´amour fou, si no lo habéis visto ya, o leer Cartas a Yves de Pierre Bergé. Eso sí, os aviso que el tono en ambos es triste.
Si preferís recordarlo a través de sus diseños, visitad el tablón que le dedico en Pinterest.
Nada es más bello que un cuerpo desnudo.  La prenda más bella que puede vestir una mujer son los brazos del hombre al que ama.  Pero para aquéllas que no han tenido la suerte de encontrar esa dicha, aquí estoy yo. 
 
Yves Saint Laurent

Met Gala 2013 – Alfombra roja

Met Gala 2013 – Alfombra roja

Que la fiesta de ayer era, más que nada, una fiesta del mundo de la moda quedó claro escuchando la mayoría de las respuestas que los asistentes daban a las más que sencillas entrevistas de Hilary Rhoda y Willam Norwich: ¿Qué llevas? ¿Has pasado alguna etapa punk en tu vida? ¿Cuál es tu canción punk favorita? ¿Qué esperas encontrarte dentro? Con “dentro”, aunque muchos no la entendieron, la top model estadounidense se refería a la exposición “Punk: Chaos to Couture”, a la decoración del Met, a la cena y a la fiesta posterior con actuaciones en directo de Debbie Harry y Florence and the Machine, entre otros.
Entrada al Met decorada con motivo de la fiesta de ayer.
El caso es que pocos de los entrevistados recordaban que el motivo de la fiesta y la alfombra roja era la exposición, pocos tenían una canción punk favorita o recordaban una, y que la gran mayoría estaban más preocupados por su modelé y por ver a otros famosos más famosos que ellos. Lauren Santo Domingo fue sincera: ya había visto la exposición y desde julio tenía decidido su vestido, así que ella iba a ver cómo iban vestidos los demás.
Foto de Lauren Santo Domingo colgada por Vogue en su cuenta de Instagram.
En cuanto a la alfombra roja, ésta es una fiesta de disfraces sofisticada o con pretensiones, según el invitado. Por supuesto, como en toda fiesta de disfraces, siempre está la invitada que no se lo curra nada o se viste con miedo (la mayoría). Nada sorprendente, todas tenemos una amiga a la que el miedo a no ir monísima de la muerte -esto es, vestir como va siempre vestida- le supera y renuncia a disfrazarse. Tampoco falta nunca la invitada que va con desgana (Emma Watson), y la que no se ha enterado de cuál era el tema de la fiesta (del grupo Marchesa mejor no hablamos, y de las que se vistieron de princesa de una de esas pelis tipo Conan el Bárbaro tampoco). Junto a las despistadas y las cobardes también hay quien directamente pasa de disfrazarse; ni guiños, ni vagos intentos, ni nada (Anna Wintour, Miuccia Prada, Carolina Herrera, Tory Burch -aunque ésta última dice que lo intentó-).
De izquierda a derecha: Taylor Tomasi Hill de Thome Browne NY; Lauren Santo Domingo con un vestido de Dolce & Gabanna y joyas de Eddie Borgo; y Elisabeth von Thurn und Taxis.
¿Las mejores invitadas a estas fiestas? Las que se disfrazan o al menos lo intentan con más o menos acierto. Ayer, entre las que se esforzaron y acertaron estuvieron las socialites-estilistas y las socialites-empresarias que optaron por estilismos Lady Punk, esto es, vestidas de dama de alta sociedad con complementos de estilo punk. Así posaron Lauren Santo Domingo, Taylor Tomasi Hill y Elisabeth von Thurn und Taxis, rindiendo homenaje a su madre. También pusieron toda la carne en el asador algunas de las artistas, diseñadoras y estilistas que asistieron, especialmente Miley CyrusDonatella Versace y Linda Fargo.
De izquierda a derecha: Miley Cyrus de Marc Jacobs, Donatella Versace de Versace, y Linda Fargo.
Pese a esos esfuerzos, lo cierto es que el rollo del punk se quedó en general en un quiero y no puedo. Tanto que ni Gwen Stefani pareció esforzarse, y menuda pinta lleva cuando va “de calle”. La más punk, cómo no,  fue Vivienne Westwood luciendo la foto de Bradley Manning y defendiendo al soldado hasta que cortaron su entrevista.
A la izquieda: Vivienne Westwood sujetando la  foto de Bradley Manning que lleva prendida en el vestido.
A la derecha: la modelo Lily Cole.
Si la alfombra roja no defraudó fue porque no faltó el duelo de reinas. Beyoncé, que era anfitriona de honor de la fiesta (ojo ahí), debía ser la última en llegar. Cual reina, nadie más tarde que ella. Y parecía que había llegado la última, vestida con un Givenchy que ella hizo pasar por un House of Dereon. Y como a una reina se le colocó el vestido para que posara, y posó sola un rato largo, y empezaron a despedir la retransmisión en directo, y de pronto llegó Madonna. Ja. Y fue Madonna la que, vestida de dominatrix escocesa by Givenchy, posó la última. Y quién posa el último, posa mejor.
De izquierda a derecha: Madonna vestida de Givenchy y zapatos de Casadei, y Beyoncé vestida de Givenchy también.
También fuimos testigos del pacifico reencuentro entre Anne Hathaway y Valentino Garavani. Ella con el pelo teñido de un rubio platino que le sienta como un tiro y él con la cara teñida, como es habitual, de un naranja que también le sienta como un tiro. Los dos abrazados y felices. Ella explicando que lucía un Valentino vintage de 1992 (vamos, un Valentino diseñado por el propio Valentino), que le encantaba el vestido, que no tuvo dudas, que Valentino por aquí, Valentino por allá… Y él con cara de habérsele pasado el disgustillo que le dio la actriz en la pasada alfombra roja de los Oscars. Y yo convencida de que, después de todo, había una opción peor que el Prada que lució Anne Hathaway en los Oscars: el Valentino de anoche.
De izquierda a derecha: Gwyneth Paltrow y Anne Hathaway, ambas de Valentino.
También iba de Valentino Gwyneth Paltrow. Probablemente una de las actrices que más varía de diseñadores a la hora de vestirse en las alfombras rojas, aunque vistos los chistes en Twitter pareciera que sólo vistiese de Valentino. Yo creo que Gwyneth Paltrow domina la alfombra roja y pocas veces se equivoca. Le gusta la moda, sabe qué es lo que le sienta bien y se deja asesorar por los mejores. Sabe que hay una alfombra roja para Europa y una para EEUU. Y, sobre todo, sabe distinguir cuándo es su momento (estrenos de sus películas y ceremonias en las que es presentadora o nominada) y cuándo va a pasárselo bien. Ayer iba a pasárselo bien. Ni punk ni panc. Peinado sencillo, autobronceador natural, maquillaje no muy cargado, un vestido relativamente cómodo (ese largo de falda…) y de un color favorecedor, poca joya y ¡a disfrutar!
¿Lo mejor de esta alfombra roja? Que se repitieron las constantes de todos los años, aunque algunas tengan su excepción.
– En la gala del Met todas las top models, salvo las británicas (que o adaptan el tema de la fiesta a su estilo como Karen Elson y Stella Tennant, o van de Burberry como Cara Delavigne), van vestidas de top model: mostrando abdominales, escote, espalda y/o piernas. Ayer todas cumplieron. ¿La que mejor lo hizo? Muy de lejos Joan Smalls de y con Tom Ford, no muy punk pero espectacular y con un vestido precioso. Aún así Gisele Bündchen sigue siendo la reina de las tops. ¿La excepción? Karlie Kloss que parecía que había comprado su vestido en El Corte Inglés y se había peinado en la peluquería de su abuela.
De izquierda a derecha: Gisele Bündchen de Anthony Vacarello, Joan Smalls de  Tom Ford  y acompañada por el diseñador, y Cara Delavigne de Burberry.
– En la gala del Met podemos comprobar cuáles son las actrices que necesitan de un guión y un director para vestirse en una alfombra roja, y cuáles son las que tiene personalidad y talento para deslumbrar sin ayuda. Entre las primeras se salvan las que son imagen de una firma que cuente con un director creativo con talento y unos estilistas que sepan qué le va a la actriz, como es el caso de Jennifer Lawrence y Marion Cotillard, ambas chicas Dior. En cambio, las que no tienen esa suerte y sólo han ensayado para una alfombra roja al uso, acaban yendo simplemente correctas y pasan desapercibidas. Esto les pasó a  Michelle WilliamsClaire Danes y Renée Zellweger.
De izquierda a derecha: Michelle Williams de Saint Laurent Paris, Claire Danes de Oscar de la Renta, y Renée Zellweger de Prada.
– En la gala del Met, al ser una gala benéfica, siempre hay invitadas que se ven en el compromiso de vestir del diseñador que les ha invitado a su mesa. Debbie Harry vestida de Tommy Hilfiger es algo que nunca hubiéramos imaginado ver. El caso es que no iba mal y que sabemos que iba del diseñador estadounidense porque ella lo dijo.
Debbie Harry, en el centro, vestida de Tommy Hilfiger.
– En la gala del Met es cuando Stella McCartney apuesta -y no se equivoca- por el mono para una alfombra roja. Este año sólo hemos visto uno, el que lució Kristen Stewart. Así que la excepción fueron la propia diseñadora y Cameron Díaz, a la que también vistió, ya que ambas prefirieron ir con vestido.
De izquierda a derecha: Kristen Stewart y Cameron Díaz. Ambas con diseños de Stella McCartney .
– La última constante de la gala del Met es que, definitivamente, no es la gala de Sarah Jessica Parker. Esta constante no tiene excepción. Y mira que se esforzó, que en la entrevista que le hizo Billy Norwich fue la única que tenía una explicación detallada y una razón de ser para cada una de las cosas que llevaba puestas, pero ni aún así.
Y toca ya el final de toda crónica de una alfombra roja, el de la  lista de las mejor vestidas y la de las peor vestidas. Este año ambas listas son aburridas.
A la izquierda y en el centro: Rooney Mara con un diseño de alta costura de Givenchy. A la derecha Jessica Biel con un diseño de alta costura de Giambattista Valli.
En mi lista de las mejores, punkies o no, están: Rooney Mara, Lauren Santo Domingo, Joan Smalls, Chloe Sevigny, Carey Mulligan, Jessica Biel, Kate Bossworth y Kristen Stewart. No necesariamente en ese orden.
De izquierda a derecha: Chloe Sevigny de Pronza Schouler, Kate Bossworth de Chanel, Carey Mulligan de Balenciaga y Kate Bossworth de Balmain.
No puedo terminar sin comentar que Uma Thurman tiene pinta de parecerse bastante a su  insoportable personaje en Smash, que Zooey Deschanel está más guapa con flequillo que sin él, y que Sienna Miller ya no es lo que era.
Fotos vía Vogue París, Vogue y Just Jared.